domingo, 7 de abril de 2013

Cambio de tiempo

Ranúnculo amarillo
Durante esta semana hemos notado evidentes cambios en la meteorología. Del calor y el viento hemos pasado a la lluvia, humedad y frío que, tras un mes de marzo ya bastante estable y cálido, nos ha sorprendido a todos.

He estado en tres ocasiones en la terraza esta semana. El lunes todo bien, pues a pesar del viento, como había ido dos días antes parecía estar todo en buen estado. El jueves noté que quizá ya va siendo hora de no dejar pasar tantos días, pues el sol y el viento habían resecado bastante la superficie de la tierra de todas las macetas, aunque no hubo que lamentar ningún incidente con las plantas. Ayer sábado, tras la lluvia y el frío acaecidos, no hizo falta ni regar. No obstante, pronto habrá que volver porque con otro cambio de tiempo, sobre todo si sigue soplando el poniente, la humedad volverá a desaparecer con facilidad.

Lo mejor de la lluvia, que si bien no ha sido tan abundante como la de finales de febrero, sí ha sido lo suficentemente persistente (unos 17 mm. caídos en una tarde) es que empapa en profundidad los contenedores y macetas más grandes proporcionando una humedad uniforme que servirá de gran ayuda a las plantas que ahora comienzan a brotar o florecer, entre ellas los gladiolos enanos, las dalias o las azucenas, así como las pequeñas plántulas semilleras. Las vivaces de talla reducida, como las anémonas, aguileñas y ranúnculos, también verán con esta puesta en remojo una buena oportunidad para seguir poniéndose frondosas.

Anémona de Caen violeta
Precisamente, esta semana continúan floreciendo las anémonas sobre sus matas de abundantes hojas y han empezado a hacerlo los ranúnculos. Se trata de los ejemplares que adquirí la primavera pasada de los supermercados Schlecker, y que durante 2012 dieron hojas y no llegaron a florecer dado que los capullos se secaban antes de abrirse. De momento se han abierto dos, ambos amarillos, aunque mientras uno es doble, el otro tiene menos pétalos, asemejándose a una anémona. Aunque los dobles son bonitos, me ha parecido más atractivo el otro, dado que da la impresión de ser una flor más "completa", dejando ver su centro con los estambres y estigmas. Hay tres capullos más, en plantas distintas, en los que parece adivinarse un tono rosado, así que habrá algo de variedad de color.

Margarita de El Cabo
Los últimos oxalis en llegar a casa, los Oxalis tetraphylla (más conocidos como Oxalis deppei) han comenzado a sacar sus hojas verdes con el centro rojo. Son más robustos que las otras especies que tengo, pero aún así han de estar bajo reja, pues la primera hoja que salió a la superficie fue inmediatamente segada por los gorriones. Me apena no poder hacer nada que permita a estas plantas crecer al descubierto, pareciendo estar condenadas a pasar su vida bajo una reja si quiero que los gorriones no las destruyan. En otras plantas generalmente picotean las hojas más bajas y acaban dejándolas cuando las plantas se han puesto más grandes y frondosas. Con los oxalis, que crecen muy bajos, no me puedo fiar. De hecho, el Oxalis pes-caprae que dejé como prueba está completamente arrasado, así que no puedo arriesgarme a que ocurra lo mismo con el resto de especies.

Los girasoles comienzan a tomar altura, aunque al parecer su crecimiento sigue una pauta "por fases": las plantas no llegan a 30 cm., pero ya comienza a verse en el centro lo que será el primer capítulo floral. Seguramente crezcan algo más, abran sus primeras flores y comiencen a ramificarse a partir de ahí, dado que pertenecen -en teoría- a un cultivar que crece de esta manera. Posiblemente lleguen a coincidir con las dalias, y no sé si con la equinácea, que crece muy lenta: además, de tres que había, dos murieron de manera repentina, quizá podridas.

Ranúnculo amarillo "semidoble"
Comienzan a florecer en gran cantidad también las margaritas de Livingstone, en multitud de colores. Debido a que se encuentran en el contenedor cubierto con reja para evitar que los gorriones dañen a las plántulas semilleras, he tenido que abombar la reja hacia arriba tirando con un cordel y atándolo al punto desde donde anteriormente salían las cuerdas de tender en la terraza, Parece ser que algunas flores sí llegaba a tocar con la reja y estaban teniendo problemas para abrirse. Por su parte también se encuentra en flor otra planta adquirida el año pasado, pero no anual, sino perenne: la Lychnis viscaria, una pariente de los claveles, bastante similar a éstos de hecho. Sus flores crecen juntas en tallos elevados, pero de momento sólo se han abierto las primeras individualmente, así que espero a que abran el resto para hacerles unas fotos.

Esta semana he añadido una nueva planta más a la colección: una margarita de El Cabo (Osteospermum sp.) de reducido tamaño aunque con un buen montón de flores, tanto abiertas como a punto de hacerlo. Siempre me ha llamado la atención de estas plantas, últimamente bastante populares tanto en jardinería urbana como casera, por su abundante y persistente floración, que prácticamente dura todo el año. El color más típico suele ser blancuzco con un ligero tono morado, aunque yo elegí un ejemplar de un suave tono lila. Otra compuesta más para la familia, y van...

Aunque parezca lo contrario, esta bajada de temperaturas será bastante beneficiosa para las plantas, que ya comenzaban a ir notando los rigores de las altas temperaturas. Abril es, junto con mayo, el mes primaveral por excelencia, donde todo comenzará a tomar color.

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