sábado, 1 de febrero de 2014

Pensamientos del pasado

Viola sp.
En esta entrada retrospectiva hablaré de unas florecillas que tuve en la temporada 2012, la primera en la que el contenedor-jardinera empezó a servir de área de siembra de plantas de toda clase. No sólo había semillas de anuales y otras herbáceas, sino que además metí todo lo que conseguí de cara a la primavera: plantas rizomatosas como los lupinos y las aguileñas, tubérculos como los ranúnculos y anémonas, cormos como los gladiolos, Freesia y Sparaxis...

Entre aquellas semillas se encontraba una mezcla de pensamientos de la marca que vende LIDL, etiquetada como Viola x wittrockiana 'Swiss Giant'. Aunque este tipo de violeta generalmente no me llaman la atención por sus flores excesivamente grandes -y posiblemente porque la tengo muy vista entre las plantas más típicas que se venden en todos lados-  pensé que no estaría mal usarlas como aporte de color de pequeña talla para la parte frontal. Así pues, ya en primavera, sembré las semillas a voleo al descubierto, sin más tratamiento que regar de vez en cuando.

En amarillo
Las primeras flores se abrieron hacia principios de junio, a la par con las Lobelia erinus 'Crystal Palace' y los Ageratum houstonianum 'Blue Mink' con los que compartían sector y después de que las pocas anémonas y aguileñas que habían florecido fuesen desapareciendo. Lo que surgió no era ni mucho menos lo que uno se encuentra si busca 'Swiss Giant' entre los cultivares de violetas híbridas, pero de todos modos no me desagradó en absoluto, al contrario.

Las flores aparecidas giraban en torno al morado, blanco, amarillo y tonos lila. Su tamaño era más contenido y ninguna de ellas contaba con las típicas manchas negras en la base de los pétalos, que si bien no son comunes a todas las selecciones de Viola x wittrockiana, sí las esperaba en estas. De hecho, la conclusión a la que llegué es que su identidad es un misterio, pues las plantas son sólo ligeramente similares a algunos tipos del mencionado híbrido y además presentan mayor parecido morfológico con las Viola cornuta de jardinería, más gráciles y también presentes en mezclas de colores. Especie que, por cierto, he cultivado este año y quizá me sirva para comparar.

De color lila
Las flores alegraron la última etapa del contenedor en una temporada que no fue tan colorista como 2012, entusiasmándome cada vez que aparecía un color nuevo. Debieron florecer apenas unas siete plantas en total y duraron hasta mediados de julio. Mucha gente a la que le enseñé estas fotos se sorprendían de que tuviese pensamientos en verano, pues atribuían la planta a algo más típico de épocas tempranas. Lo cierto es que la mayoría de plantas anuales en cultivo suelen poder crecer en cualquier época y el verano no es la excepción, pues con la protección y cuidados adecuados el calor puede ser un beneficio, aunque las plantas se desgastan antes.

Las flores se mantenían bastantes días aunque parece que con diferencias: las de color lila solían ser las que más cambios sufrían en menos tiempo, usualmente abriéndose de un tono más claro (blanco incluso) y pigmentándose con el tiempo como lo haría una hoja de árbol caducifolio en otoño. Además, tenían los pétalos más anchos y solían durar menos tiempo erguidos que en las amarillas y moradas. Las hojas de las plantas se mantuvieron verdes y firmes durante toda su corta vida, y eran las típicas de este tipo de plantas, con un dentado romo en los bordes. No aprecio en las fotos si su anchura ayudaría en su identificación, pero eran más bien estrechas.

En blanco
Estas violetas tuvieron la duración de las plantas anuales, germinadas en marzo y no llegando más allá de agosto. Es curioso porque ese mismo año varias especies de vida más larga (como comprobé después) se fueron secando en verano aun cuando compartían sitio con otros ejemplares de su especie que sobrepasaron e incluso duplicaron su vida. En aquel entonces, los ageratos más pequeños se secaron y un par de los más grandes sobrevivieron todo el invierno hasta principios de primavera de 2013; un antirrino sembrado en otoño de 2011 murió ese verano, mientras que uno de los que sembré esa primavera duró hasta agosto del año pasado y otro (de 2011) sigue vivo ahora. Igualmente, las Xerochrysum bracteatum se secaron ese verano mientras que un par de ejemplares se mantuvieron estáticos y no fue hasta primavera de 2013 cuando se "reactivaron" creciendo y floreciendo. Pequeños misterios.

En morado
De estas violetas, que dejé secar y no retiré de inmediato del contenedor, aparentemente no cayó ninguna semilla al suelo o bien no sobrevivieron, pues nunca han aparecido como espontáneas. Hay que tener en cuenta que en primavera de 2013 planté sobre tierra poco removida y con algún aporte nuevo, y las únicas plantas que quedaron en tierra y resurgieron fueron los ageratos, los cuales incluso han sobrevivido a la siguiente puesta a punto (en agosto) y uno de ellos ya está crecido y cerca de florecer. No los siembro voluntariamente desde 2012 por este mismo motivo.

Queda un poco lejos aquel verano de 2012, y lo cierto es que estas violetas han tenido un "año en blanco" desde entonces hasta hoy, pues no sé por qué razón no conseguí más germinaciones y quizá lo fui dejando de lado hasta este otoño. Cierto es que no entraron ya en los planes de formar parte del contenedor en 2013, y no sé muy bien por qué, pues por talla hubieran combinado perfectamente. Con las lobelias 'Crystal Palace' sí repetí y un par de plantitas crecían al frente bajo plantas más altas.


No fue ya hasta el verano pasado, con algún fracaso más, cuando agoté el sobre de semillas de 2012 y estrené el de 2013, y finalmente hacia agosto comenzaron a crecer unas pocas plántulas, que se han mantenido hasta hoy y presentan un buen aspecto, aunque no son muy grandes. Quizá no haya que esperar mucho para verlas florecer y el retorno de las violetas y pensamientos a la terraza no esté muy lejano.

No hay comentarios :

Publicar un comentario